Esta playa es llamada así desde el siglo XIX debido a la existencia de un cauce de agua que se abrió paso entre las dunas.
De tipo rústico, con tres kilómetros de largo y unos cien metros de ancho, se accede a ella por un camino situado en el kilómetro 32,6 de la
A-494 Mazagón-Matalascañas.
Es contigua a la Playa de la Torre del Loro y, al igual que casi todas las de la zona, hay que acceder a ella descendiendo su acantilado.
Es utilizada por los naturistas, aunque no es oficialmente nudista, y por no naturistas.