|
|
|
|
 |
Guía de Huelva: Gastronomía
|
|
|
|
|
|
Durante mucho tiempo se consideró la cocina española como "poco delicada" comparada con la alta cocina francesa.
De pronto, hace unos pocos años, la cocina española se puso de moda y unos cuantos chefs innovadores alcanzaron
fama internacional. Actualmente muchos de ellos dan giras internacionales multitudinarias, como estrellas del
rock, y sus
restaurantes
se han convertido en lugares de peregrinación que cualquier aspirante a cocinero debe visitar.
|
|
|
|
 |
¿Sabías que... |
...1 kg de jamón ibérico puede costar en Japón unos 430€?
...a los nacidos en Huelva capital se les llama "choqueros" en honor al choco, un cefalópodo presente en muchas especialidades locales?
|
|
|
|
|
|
La nueva "alta cocina" española es extremadamente innovadora y muchas veces incorpora extraños procesos químicos
y mezclas de sabores que deleitan el paladar de los sibaritas.
Frente a esta nueva ola de "haute cuisine" con eñe conviene recordar la tradicional cocina de nuestro país, la
que podría considerarse "cocina de verdad": la que come el pueblo llano, es decir, casi todos. Una cocina
fuertemente ligada a la tierra y que, aunque abundante en verduras y pescado (la llamada “dieta mediterránea”),
destaca por sus sabores intensos y por su, en general, fuerte carga calórica, como debe ser la cocina de una
tierra cuando sus habitantes tienen una vitalidad especialmente fogosa.
Como ocurre siempre que se habla de España, es muy difícil generalizar. Partiendo de la base de que en todos
sus rincones se come bien, resulta que cada región, cada zona, cada provincia, “nación histórica” o como se
quiera llamar, incluso cada pueblo, tienen sus características, sus preferencias, sus platos típicos y sus
especialidades. Un amante de la buena mesa nunca se aburrirá en España, y si viene a Huelva se llevará más
de una sorpresa, ya que el proverbial desconocimiento que se tiene de esta provincia hace que muchas exquisiteces
hayan pasado desapercibidas para el resto del país durante siglos.
La cocina de Huelva se distingue por dos características especiales: en primer lugar, y al igual que todas las
demás regiones españolas, se ha visto muy influenciada por la gran cantidad de culturas que han vivido en
esta tierra. En segundo, Huelva se ha visto positivamente afectada por su privilegiada localización: situada
entre el mar y la montaña y con unas comarcas interiores de gran riqueza agrícola, su cocina tiene lo mejor
de cada uno de estos tres ambientes.
Por eso mismo resulta difícil hacer un breve resumen de todas las especialidades gastronómicas de la provincia.
Huelva es conocida, sobre todo, por tres productos cuya excelencia es incuestionable: el jamón de la Sierra,
los frutos rojos (especialmente las fresas y frambuesas de Lepe y Palos) y los mariscos y pescados de la
costa.
Sin embargo, existen otros muchos productos de altísima calidad que se pueden encontrar en Huelva y que
(todavía) no han alcanzado la inmensa fama del Jamón de Jabugo: unos vinos blancos excelentes, licores de
gran calidad, mosto, aceites de oliva y vinagres que están comenzando a arrasar en todos los certámenes
internacionales, naranjas, espárragos y otros productos de la huerta que empiezan a rivalizar con otras
zonas de España con una gran tradición exportadora…
Cada zona de Huelva tiene unas especialidades que, en ocasiones, se funden para conseguir un sabor típico
onubense que no se puede encontrar en ningún otro lugar. La
costa
es zona de marisco, es cierto. La gamba
de Huelva es una de las más apreciadas del panorama marisquero español, y sobre las coquinas y las puntillitas
ya tendremos tiempo de extendernos. Pero tampoco hay que olvidar los chocos (un cefalópodo parecido al calamar),
que han dado nombre a los habitantes de la
capital
–choqueros- y que tiene tantas formas de preparación como
permite la imaginación (recomendamos probarlos en salsa, con habas, fritos con un ligero rebozado e, incluso,
en albóndigas) ni la gran cantidad de pescados que se pueden conseguir: muchas lonjas de pescado de la
provincia se encuentran entre las más importantes de España.
Según vamos alejándonos de la costa comienzan a abundar los platos con productos de la huerta (habas
"enzapatás", potaje de vigilia, garbanzos con espinacas...). Los protagonistas cárnicos son el cordero y el
cerdo, pero no se quedan atrás los platos de caza, las setas (en especial los gurumelos) y una repostería
que, aunque cercana a la definición de “bomba calórica”, es irresistible.
Una vez en la
sierra
el cerdo parece convertirse en el centro absoluto, aunque hay una gran variedad de carnes.
Entramos en zona de dehesas, encinares y un jamón que hace llorar de emoción a hombres hechos y
derechos.
No hay que olvidar otros platos más "typical andaluz" que también se hacen, y muy bien, en casi cualquier
lugar de la provincia. Gazpachos, salmorejos, migas, etc., el consabido "tapeo" y los montaditos son
inevitables.
Entre los cientos de platos y postres típicos de la provincia podemos encontrar la carrillera de cerdo, la
caldereta de cordero, el gazpacho de culantro, revoltillo con tomate, la "pimentá", las tortas de chicharrones,
el potaje de castañas, las "poleás", la coca, los huevos nevados...
Sólo hay un requisito indispensable: estar abierto a nuevas ideas y no juzgar ciertos platos más
"conflictivos" por su aspecto o incluso por su nombre... el que no se anima a probar pijotas, "pelúa",
araña... se está perdiendo un "pescaíto" de lo más sabroso. ¡Hay que darle una oportunidad a
la aventura!
|
|
|
|